sábado, 22 de febrero de 2020

crónicas de la ansiedad 5


Pocas veces se llega uno a sentir así, con ganas de renunciar a algo. En este punto de mi vida sabía que aquello que tanto anhelaba no iba a suceder jamás, por tanto que la quisiera ella no iba a ser para mí.  Esa tarde paso lo que sería el iceberg que rompió el barco de mi ilusión.

Ya entrado el medio día llegue a aquel lugar de costumbre donde siempre la encontraba, y ahí estaba ella tan viendo hacia mí  saludándome, un hola abrió la conversación y comencé a escuchar. Ella tomo el hilo de las cosas y me dijo aquello que siempre temía  escuchar, pero sabía que iba a suceder, me dijo que aquel hombre extraño, mi némesis, mi rival le había endulzado el oído hasta convencerla. Su rostro se iluminó tanto como si hablara de dios o algún santo y me relató de manera detallada como  se encontraron, salieron, de lo que hablaron; aquel relato tenia tantos pormenores que hasta ese punto pude notar el anillo que llevaba en el dedo anular de su mano, mismo que sin saberlo había sentenciado mi destino e hizo de aquellos los minutos más largos de mi vida.

Mi ansiedad interior se disparó haciéndome desear huir de ahí pero no pude moverme. Saqué un cigarro de la bolsa de mi camisa y lo encendí mientras dibujaba en mi rostro una sonrisa fingida.

-          ---Muchas felicidades, sé que te ira muy bien y serás muy feliz –

Pronuncié esas palabras y seguí fingiendo alegría por dentro mientras mi tristeza se apoderaba de mí deseando dejar todo a la deriva y huir muy lejos. Su teléfono sonó, era él; y como de la nada se disculpó y despidió de mí y como de costumbre unos versos perforaban mi mente, que eran en realidad aquello que quería decirle y no pude…

Hazme un favor la próxima vez que lo veas,
O cuando sientas que sea el momento,
Pregúntale:

¿Cuánto te quiere?
¿Qué haría por ti?
¿Qué ve en ti que le atraiga?
¿Por qué se enamoró de ti?

Y si te dice:
Que te quiere hasta morir,
Hazle saber que yo morí por ti,
Y que lo volvería a hacer.

Y si te dice que por ti,
Sería capaz de bajar las estrellas,
Dile que yo fui capaz de renunciar a ti
Para verte feliz con él.

Y si te dice:
Que le atraen tus ojos claros,
Dile que me atrae,
La manera en que vives la vida.

Y si te dice que se enamoró de ti,
Por tu forma de ser,
Es que no sabe que me enamoré de ti toda,
Hasta de tus defectos

Pero si se queda callado, pero si se ríe.
Es que te quiere más que yo,
Es que no necesita contestar.

Y si lo veo así,
Sabré que eres feliz, que hay alguien que te ame,
Incluso más que yo.

No como yo que jamás te lo dije.



2 comentarios: